Un bebé elefante sufre, atrapado y en agonía por una trampa colocada por crueles cazadores furtivos en Kenia. Afortunadamente, un equipo de veterinarios llegó a tiempo, lo rescató y lo devolvió sano y salvo al bosque verde que lo vio nacer.

Este es el momento en que los veterinarios volaron para rescatar a una cría de elefante que había quedado atrapada en una trampa de lazos colocada por cazadores ilegales en la Conservación Comunitaria de Ndera, en Kenia.
Las imágenes muestran al pequeño elefante incapaz de liberar su tobillo del apretado lazo de cuerda que lo sujetaba a una estaca clavada en el suelo, en una zona remota.

Al llegar, los veterinarios dispararon un dardo con anestesia para tranquilizar al animal, visiblemente estresado. Una vez que la cría cayó al suelo bajo los efectos del sedante, el equipo se apresuró a cortar la cuerda que lo inmovilizaba.
“Una vez que el pequeño sucumbió a la anestesia, pudimos cortar fácilmente la trampa. Afortunadamente, logramos evitarle un final trágico.”
Con mucho cuidado de no herir al indefenso animal, los veterinarios usaron un cuchillo para liberarlo del nudo que le aprisionaba el tobillo.
Kenia ha intensificado sus esfuerzos contra la caza furtiva ilegal en su intento por conservar su valiosa fauna silvestre, una iniciativa que ha comenzado a dar frutos con el aumento de las poblaciones de elefantes.

Después de liberarlo, los veterinarios marcaron al elefantito con pintura azul en el tobillo y la oreja, como parte de su monitoreo.
Las trampas de lazo son mecanismos mortales: cuerdas o alambres que los cazadores suspenden de árboles o fijan al suelo para atrapar animales salvajes, dejando a muchos heridos o muertos lentamente.

“Los esfuerzos por endurecer las penas contra los delitos relacionados con especies amenazadas parecen estar dando resultados”, señala un informe que estudió 30 especies animales y abarcó casi el 59 % del territorio keniano.
En las últimas décadas, la población de elefantes ha disminuido drásticamente en África, lo que ha llevado a su clasificación como especie en peligro de extinción en la Lista Roja de la UICN.

Catherine Norton (al centro), formó parte de un equipo de rescate que salvó a otro elefante en el campamento safari Musango Island, en Zimbabue, en diciembre de 2020, luego de que se le viera con una trampa de cazadores en la pierna.

En todo el continente africano, los cazadores furtivos matan alrededor de 100 elefantes al día por su carne y colmillos. Hoy, se estima que solo quedan unos 400,000 elefantes salvajes, según datos del Día Mundial del Elefante.

‘Efforts to increase рeпаɩtіeѕ on crimes related to tһгeаteпed ѕрeсіeѕ appear to be Ьeагіпɡ fruits,’ the report, which counted 30 ѕрeсіeѕ of animals and covered nearly 59 percent of Kenya’s land mass, said.
ast half century, prompting their reclassification as ‘eпdапɡeгed’ in the latest update to the IUCN’s ‘Red List’ of tһгeаteпed ѕрeсіeѕ.
