
Cuando se abrieron las compuertas de sus cajas de transporte amarillas y azules por una combinación de trabajadores de vida silvestre y escolares, algunos de los 49 pequeños pingüinos azules asomaron con cautela antes de salir a la arena.
¡Pies felices! Estas aves emocionadas estaban entre los 49 pequeños pingüinos azules que fueron liberados nuevamente en la naturaleza después de pasar meses en cautiverio tras un derrame de petróleo.

Fuera de la caja: Los pingüinos fueron liberados en la playa de Mount Maunganui en Tauranga por un grupo de escolares y expertos en rescate de fauna silvestre.

Una mano amiga: Este pequeño pingüino azul es animado por un trabajador de vida silvestre a regresar al mar después de casi dos meses en cautiverio.
Con una mezcla de confusión y entusiasmo, algunos corrieron en la dirección equivocada, otros buscaron a sus “amigos” y revolotearon en círculos antes de dirigirse al agua, donde se balancearon entre las olas.

Listos, preparados, ¡fuera!: A pesar de su evidente alegría al ser devueltos a la naturaleza, algunos de los pingüinos parecían momentáneamente desorientados al salir de sus cajas de transporte.

A la carrera: Estos pingüinos fueron parte de los 343 que fueron rescatados tras el derrame de petróleo del Rena, que causó la muerte de más de 2.000 aves marinas.

Estudiados: A todos los pingüinos se les implantaron microchips para poder monitorear sus movimientos tras su liberación en la naturaleza.

Derrame de petróleo: El buque de carga Rena fue responsable del peor desastre medioambiental en la historia de Nueva Zelanda, derramando unas 400 toneladas de combustible en el océano.
Fue el peor desastre de contaminación marina en Nueva Zelanda y provocó la muerte de más de 2.000 aves marinas.

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