Devoción inquebrantable: Un perro vela a un elefante enfermo en un santuario tailandés, conmoviendo a muchos corazones.

 

Dog comforting elephant

Pancake, quien alguna vez fue una perrita callejera, se ha convertido en un ser querido e inseparable en el Santuario de Elefantes Boon Lott (BLES) en Tailandia durante los últimos tres años.

Sanctuary founder comforting elephant

Katherine Connor, fundadora y directora ejecutiva de BLES, la llama cariñosamente su “sombra” desde que una persona solidaria la llevó al santuario.

BLES es conocido por rescatar elefantes ancianos que ya no pueden trabajar, y sus residentes estáп acostumbrados a la llegada y partida de distintos animales.

Dog and sanctuary founder comforting dying elephant

Un momento inolvidable ocurrió hace unos años cuando Sao Noi, una elefanta mayor, falleció. Boon Thong, otra elefanta, la consoló en sus últimos momentos acariciándola suavemente con su trompa.

Dog comforting elephant friend

Recientemente, Boon Thong enfrentó su propio final. Al percibir su angustia, Pancake corrió a su lado.

Pancake, quien había prosperado en el santuario, compartía un vínculo profundo con los demás animales rescatados. Junto a Connor, pasó horas con Boon Thong, recordando su vida y ofreciéndole una emotiva despedida.

Elephant at sanctuary standing over dying friend

Boon Thong, que tenía más de 60 años, pasó los últimos cinco de su vida en BLES tras ser rescatada de un campamento de paseos. Durante casi 30 años, cargó con turistas, una experiencia que casi quebró su espíritu. En el santuario, finalmente encontró libertad, autonomía y la oportunidad de expresarse.

Connor y Pancake permanecieron junto a Boon Thong durante nueve horas mientras ella fallecía. La compasión inquebrantable de Pancake fue evidente hasta el final, permaneciendo a su lado hasta su último aliento.