Un pitbull llamado Thor, que vivía en completo abandono, ha sido rescatado por un equipo de rescate policial.
Cuando el equipo llegó, encontraron a Thor confinado en una habitación estrecha y sucia, rodeado de sus propios desechos y privado de comida y agua. La habitación estaba en tan mal estado que algunos desechos estaban enmohecidos.

La salud de Thor era precaria. Tenía múltiples heridas en la piel, le faltaba el ojo izquierdo y estaba infectado, y estaba muy por debajo de su peso habitual, como un esqueleto.
El dueño del perro afirmó que Thor se lesionó el ojo al intentar escapar por una reja golpeándoselo con un clavo. También lo describió como agresivo, intentando justificar las deplorables condiciones de vida.
Contrariamente a la representación del dueño, Thor parece ser un perro gentil, que muestra un comportamiento tranquilo a pesar de su hambre y sufrimiento.
Este rescate marca el comienzo de un nuevo capítulo para Thor y otros animales salvados de situaciones similares.

